martes, 14 de diciembre de 2010

Hoy te digo que no


Si te digo que no, no es por que no te quiera.
Si detengo tus labios que van tras los míos,
no es por que no quiera besarte.
Cuándo detengo tus brazos ante mi cuerpo,
no es por que no quiera que me abraces.

Si me abro para ti y entras a mí, cómo voy a mirar a tu esposa mañana.
Si mi cuerpo tiembla y mis piernas endebles no me sostienen,
cómo cargaré a tu hijo la próxima vez que lo vea.
Si me entrego y te entrego todo,
con qué me quedo yo.

Mis valores no me lo permiten.
Mi corazón no logra abrirse.
Mi cuerpo se niega y me niega conocerte más allá.
Mi rostro quiere ver y verte de frente por siempre.
Mi mente tiene en la cabeza témpanos de hielo que me congelan.

Con piedad yo te pido no insistas.
Con clemencia te explico mis motivos.
Con vehemencia retiro tus manos de mi.
Con voluntad mi cuerpo se aleja.
Con gratitud te digo adiós mientras te vas y cierras la puerta.

domingo, 12 de diciembre de 2010


Hoy siento tristeza. A noche viví una experiencia para nada bonita. Se la he contado sólo a una persona. Agradecí. Perdoné. Aprendí. Ahora quiero olvidar esa experiencia y quedarme sólo con el aprendizaje. Con alquimia atender, entender, conducir y sublimar. Mi miedo, el dolor, la sorpresa desagradable y la experiencia en absoluto. Mandarla al infinito. Sólo así y para siempre será útil por haberme servido y enseñado. Me mostró mi fuerza. Mi capacidad para decir no y mi necesidad para poner límites. Lo que quiero y no quiero de forma clara, palpable y contundentemente. Ahora me sé sanadora, servidora y protectora del amor y con él.
-Me pregunto ¿Qué quiero?
-AMOR es mi respuesta.
-Me pregunto ¿Porqué quiero amor?
-Por que es necesario para mi existencia
-Me pregunto ¿Porqué deseo algo que tengo o que puedo encontrar en mi?
-Por que una experiencia desagradable, dolorosa y agresiva me lo espanto.
Sentí miedo y me escondí. Se escondió también mi corazón y con él mi amor. Estoy callada y ausente. Cansada y vacía. No tengo hambre. No quiero comer. No me quiero levantar. Sólo quiero leer y escribir. Escribirle a él. Estar sola y llorar. Escribirle a nadie y gritar. Verlo. Dormir con él. Que amanezca y sea otro día. Un día hermoso y lleno de amor. Con mucho trabajo. El corazón puesto y entregado. Mi cuerpo sano y transformado. Transmutada. Entera, y llena de amor.

la virgen

GUADALUPE en el 2010

Duerme con la soledad, la abraza y la besa.
Se comparten en espacio y en tiempo.
Se abre el pecho y muestra su alma, entre las sabanas.
En la cama en que a veces nadie le acompaña y la soledad la visita.
Juntas se acuestan.
A veces sueña verdad.
A veces sueña con la luna llena.
Siempre sueña amor.
Aún en la oscuridad y la penumbra.
En las brumas y la sombra.
Escucha su corazón y siente luz.
Ve al sol y siente calor.

martes, 7 de diciembre de 2010

Guadalupe


.
Mujer transformada en diosa, por fe.
Con fe llego a todos los corazones.
Mexicana de nacimiento.

Guadalupe siente su corazón, lo escucha.
Escucha las voces de todos sus hermanos.
A ellas las acompaña, las entiende y las ama.
A ellos los escucha, los abraza y los ama.

Guadalupe con amor va por la vida.
Comparte alegrías y tristezas.
Entiende la bondad y transmuta la maldad.
Su proceso alquímico es:

Atender, entender, conducir y sublimar.

Guadalupe es de pies firmes,
la mirada constante
y el alma fuerte.

Atiende sus sueños.
Entiende su corazón.
Conduce su cuerpo.
Y sublima el deseo.

Guadalupe viene a redimirse en el sexo.
Como una virgen se entrega al amor.
Se sacrifica en pos de la humanidad.
Con la salud del corazón, el cosmos fluirá.

El universo entreteje en complicidad.
Para bailar y sanar. Endulzar y trabajar.
Con belleza y hermosura. Suavidad y ternura.
De su voz emanando amor, al final la luna salió.

Y así ella entendió, que dentro de su ser está la verdad.
Quién se atreva a mirarse en ella, eso encontrará.
Ni maldad ni bondad. Ni bien ni mal.
Certezas y errores. Como en la vida y los amores.

Así surgió en el 2010 y para el final.
Guadalupe de aquí y de allá.
Resurgió y resurgirá.
Para proteger y cuidar, como virgen o deidad.
.

Culpables de Inocencia


Muchas mujeres amamos, nos entregamos e incluso nos sacrificamos. Culpables de Inocencia es un documental que me dejo dos preguntas:

¿Inocencia por que son mujeres inocentes del delito que se les culpa? O ¿Inocencia por ser mujeres que no sabían que estaban cometiendo un crimen o delito evidentemente penado por la ley?

Disfruté, reflexioné, lloré y me cuestioné con este documental que muestra desde mi punto de vista una preocupante situación acerca de la educación y la seguridad en México.

Una gran cantidad de mujeres que va a la cárcel es en su mayoría “inocente”.

Inocentes por que se culpan o se responsabilizan a sí mismas de un crimen que no han cometido, salvando el pellejo de sus hijos y maridos (verdaderos responsables) para que ellos no vayan a la cárcel.

¿Sacrificadas? Mal educadas pensaría yo. Y me refiero a la mala educación que recibimos por parte de las escuelas públicas, de nuestras familias, de los medios, etc.

Mujeres que dicen haber sido cómplices por amor. Amaban tanto a sus esposos que tuvieron que aceptar que eran asesinos o narcotraficantes por que ¿cómo iban a dejarlos? Y no conformes con la aceptación, terminaron sin saber cómo, ni saber por qué (o al menos eso dicen), siendo sus cómplices.

¿Por amor? ¿De verdad, tanto amor? Yo creo que es mala educación. Nos enseñan una idea de amor que no comparto. Que no nos deja muchas cosas buenas. Un amor que no está en nosotros.

Mujeres que por miedo. Por ser golpeadas. Por ser amenazadas.Por ser maltratadas, no sólo físicamente, verbal, emocional y psicológicamente también, tuvieron miedo de huir. Miedo de buscar ayuda y se quedaron alimentando a un hombre secuestrado o transportando droga.

¿Miedo? Inseguridad y mala educación sería mas claro.

Mujeres que no sabían que en el coche que iban traía droga. Que no sabían que sus amigos, amantes, novios, esposos o hijos transportaban marihuana y/o la vendían.

¿Inocentes?

Por favor!!!

Pido!!!

Ruego!!!

Suplico!!!

Trabajemos por la educación en nuestro país.

Trabajemos por la seguridad en nuestra sociedad.

Trabajemos por la salud en general.

Y la legalización de la marihuana sería un gran paso.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

UN ARTISTA

Como artistas tenemos el compromiso de trabajar todos los días nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestro espíritu.

Estar al día de lo que pasa en la sociedad de nuestro país y de otros países en educación, política, economía, cultura y seguridad entre otros aspectos, todos importantes, es fundamental y esencial en nuestro trabajo.

Nosotros despertamos. Salir de la ensoñación es nuestro deber. Abrir los ojos y actuar nuestra misión.

Ampliar la consciencia a niveles universales, cósmicos y macros.

Manejamos el tiempo a conveniencia. Siempre con buenas intenciones y las mejores aplicaciones.

Nuestra preparación es infinita y constante. Sin detenernos por nada y ante nada. Sorteamos amenazas, libramos batallas y vencemos obstáculos.

Si aceptamos un proyecto, trabajamos entregando nuestro corazón. Siempre. Hasta el final. Con voluntad terminamos y concretamos. No claudicamos. Nuestro compromiso es absoluto.

Respetamos a nuestros compañeros, hermanos. La naturaleza.

En lugares a los que vamos aportamos algo y dejamos más limpio.

Llegamos temprano y nos vamos a tiempo.

Aprendemos de los mayores. Los escuchamos con atención. Atendemos a sus palabras. Observamos su ejemplo. Cuestionamos con respeto. Cantamos sus cantos y nos enriquecemos mutuamente.

Como artistas nos entregamos. Todos. Muchas veces anteponemos nuestro trabajo a nuestra salud. Hoy eso está cambiando. Cuidar nuestra salud es el principio de todo artista por que los artistas somos ejemplo.

Predicamos con nuestros actos. En nuestro ser está la salud, el conocimiento y la voluntad.

Si un compañero nutre con sus observaciones, consejos y apoyo nuestro trabajo, lo bien venimos y atendemos con humildad.

La humildad es una de las principales características de un artista.

Si nos equivocamos lo primero que hacemos es pedir perdón. Pedimos perdón rápidamente para encontrar soluciones o correcciones a lo que pasó.

Al final agradecemos. Cuando nos despedimos. Cuando anochece. Al terminar siempre decimos:

-Gracias!!!-