lunes, 4 de agosto de 2014

Ansiedad


Ella sube rápido, a veces torpe por el ansia de llegar arriba. Se tropieza, cae y se levanta de nuevo para seguir subiendo. Cuando llega al final se da cuenta de que no sabe para qué subió. No encuentra lo que buscaba. Ni si quiera sabe qué buscaba. Algo busca pero no sabe qué es. Algo necesita pero no logra aclararse. Su cuerpo se sostiene gracias a las paredes que enmarcan la escalera. Quiere correr. Quiere gritar. Quiere salir. Quiere subir. Quizá bajar. Sí, más bien quiere bajar. Mientras baja su cuerpo se azota de una pared a otra. Sigue bajando pero cuando llega al final no sabe para qué bajó. Se rasca, se alborota el cabello y se sienta. Inmediatamente se para. Se estruje todo el cuerpo sin saber qué hacer. Se vuelve a sentar. Ahí sentada se toma la cabeza. Se jala los cabellos. Se sigue rascando. Pareciera que se hace daño. Se levanta abruptamente y vuelve a subir. Sube corriendo. A mitad de la escalera se detiene. Una mano apoyada en la pared la sostiene. Ya no tiene fuerza. Su cuerpo se ve endeble. Ella luce escuálida, lánguida. Respira y sigue subiendo. Lentamente. Sube arrastrando los pies. Sus manos caen hasta los escalones y sube muy lentamente apoyada de sus cuatro extremidades. Sigue subiendo. Cuando llega al final se detiene y se logra quedar parada sin ayuda de ninguna pared y de ningún escalón. Sólo ella. Ahí. Sóla.

domingo, 3 de agosto de 2014

Llorando

Hoy lloro hasta por el ombligo. Llora mi cabello que es así de largo por él. Lloran mis pies que caminaban junto a él. Lloran mis hombros sobre los que se recargaba. Llora mi piel. Lloro toda yo y no sana este dolor.

No quiero que mi madre me vea llorar. No quiero que mi hermano me vea llorar. Por dentro lloro. Mi garganta se aprieta tanto que no salen palabras, sonidos, nada. Mis ojos explotan lágrimas. Revientan. Pero sigo respirando profundo para que no me vean llorar.

Quisiera tener alas para salir volando y que mis lágrimas sean lluvia. Porque aquí ya se estan encharcando y se hace lodo. Siento que el lodo me traga.

Quisiera tener tu pecho para llorar ahí y dejarte todo mojado. Llorar sobre tus piernas. Entre tus brazos. Quisiera tenerte cerca y olerte todo. Quisiera...

martes, 29 de julio de 2014

LA TITULADA


Hoy  retome un par de blogs que sigo de dos hermosas mujeres con las que me encuentro en sus letras y me han inspirado y recordado lo abandonados que tengo mis blogs.

Hoy escribo aquí, motivada por lo que estoy viviendo.

Hermoso lugar en el que me encuentro. Un lugar que me hace temblar de miedo pero por otro lado me ayuda a respirar profundamente y llenarme de ilusión.

Por fin… CHACA CHA CHAN (redoble de tambores) “YA ME TITULÉ”

YA!!! Por fin!!! Y nada me llena más de paz. La conocí o reconocí después de tanto tiempo de no encontrarla en ningún lado. Me abandono y se escapó como su sombra a Peter Pan. Así la busqué y la perseguí haciendo yoga, tomándome un café con mis amigos, viendo una película, pasando un domingo con la familia, dormida hasta las 3 de la tarde y no encontraba mi paz por ningún lado.

Ya me titulé y en automático entró en mí. Se apoderó de mí ser. Hoy lo habita y yo le doy un hermoso espacio dentro de mí. La abrazo. Creo que incluso la contagio. Amo la paz que hoy habita en mí. La paz que me inunda, me llena y me satisface.

Estoy en un punto en el que quiero decidir qué hacer de mi vida. Hacia dónde quiero dirigirla. Veo un cúmulo de opciones, caminos, rutas y sueños que quiero, puedo y otros que debo seguir pero, quiero abandonar mis ideas. Esas rutas que traza la familia y te dicen para donde ir. Quiero abandonar el itinerario e inventarme uno nuevo.

Quiero soltar, dejar, vaciarme y así comenzar. Como en año nuevo y su hermosa sensación cíclica de poder empezar. Me encanta esa energía colectiva de iniciar un nuevo año y una nueva vida, nueva casa, nuevos propósitos. Eso que podríamos hacer con cada amanecer, cada inicio de semana o cada principio de mes. Eso que podríamos decidir y empezar ya. Eso quiero hacer ahora.

Hoy tengo la oportunidad y la tomo con toda consciencia de dar los pasos que quiero hacia donde yo decida. Me siento lista para planear mi vida ya sin preceptos sociales que me digan, estudia, termina tu carrera, ahora trabaja, cásate, ten hijos, bla bla bla.

Ahora estoy aquí, consciente, entera, entregada y decidida a hacer de mi vida lo que yo quiera. Tengo la oportunidad y la tomo. Así que… A VOLAR!!!


jueves, 12 de junio de 2014

Acabo de tener mi primer accidente en bici.


 

Venía bajando por la calle de Altavista (San Ángel) y el chofer de un microbús me aventó su tremendo camión lleno de pasajeros. Como si cerrarme el camino le fuera ayudar a tenerla "más grande". La verdad es que no sé qué pase por la mente de esos automovilistas y choferes de camiones que nos avientan el coche y nos cierran el camino. No entiendo qué placer les da amedrentar al ciclista pero, en fin. Vino por alrededor de 400 metros molestándome el camión cuando vi un tope más adelante y pensé

-Para pasar el tope, tendrá que frenar, en ese momento lo alcanzo me pongo del lado de la puerta del chofer y le pido respeto porque haaaaaaaaaaaa!!! –

En eso andaba cuando de pronto... paz!!! zaz!!! pum!!! haaa!!!

El camión se paró antes del tope no para pasar el tope con cuidado, noooooo!!! Por supuesto que no!!! Eso no hacen los camiones, ellos se pasan los topes como si trajeran abordo costales de harina y los brincan sin importarles que sus pasajeros salgan volando.

 El camión se paró para bajar a una pasajera. No se orilló, nooooo ¿Para qué? Que se baje como pueda. El chofer lleva mucha prisa porque tiene que llegar al metro viveros para poder regresar y así volver a bajar y dar no sé cuántas vueltas pero mi pregunta es

¿Cuál es el problema que impide al  microbús orillarse para bajar pasaje?

No lo sé, pero bajó  a  su pasajera (mujer joven de veinte y tantos años), la mujer sin fijarse en nada!!! Descendió del camión y mientras tanto yo bajaba con mi bici a una buena velocidad porque altavista es una bajada bastante pronunciada y se toma buena velocidad. En ese momento nos encontramos y nos estampamos. Chocamos horrible. Le pegué bastante fuerte con mi bici a la mujer al punto de abollarse mi canasta.

Yo frené con todo, más la bajada y la velocidad  provocó, sumado al impacto, que saliera volando por encima de la bici rodando en el piso  y levantándome inmediatamente preocupada por la muchacha para ver cómo estaba.

Confesó que ella es ciclista y que ya me había visto porque el camión se me venía cerrando el paso  y pensó en fijarse al bajar, pero precisa y justamente al momento de ir descendiendo de su transporte… “Se le olvido”. Esas fueron sus palabras. Entonces no se fijó y nos estampamos.

Responsables 3

1.       Chofer de microbús por no orillarse y amedrentar al ciclista.

2.        Mujer que permite que la bajen donde sea y no voltea a los lados antes de descender de su transporte.

3.       La ciclista que en lugar de tomar las placas del microbús para luego reportarlo trató de  alcanzarlo y no tuvo cuidado.

domingo, 18 de mayo de 2014

UN JABÓN NATURAL





Hay muchos hábitos en mi vida que  tengo inconscientemente. La mayoría los he heredado de mi madre, mi padre, mis abuelos, mis tíos, primos, etc. Otros me los heredó la sociedad, la religión, la escuela, la humanidad. Afortunadamente están los que he ido cambiando y me he ido formando con total decisión, en pleno uso de mi consciencia y con todo el gusto y las ganas de crecer y ser mejor. En el peor de los casos he tenido hábitos por cuestiones de salud que de una u otra forma las lecciones y enseñanzas de la vida me han ayudado a cambiar.

Por cuestiones de salud he tenido que modificar mi alimentación, he dejado muchas cosas que me gustan y otras que por suerte no extraño para nada. Por ideología y valores he dejado de consumir muchos alimentos que son delicioso pero que prefiero evitar. Hoy, a mis 29 años soy otra. Una mujer muy diferente a la mujer de 18 años que dejó su casa buscando ser libre.

Hoy disfruto mucho comer mi medicina y que mi medicina sea mi alimento. Seguir la dieta según mi tipo de sangre me ha transformado la vida, pero de eso les hablaré después vale la pena un gran post para eso. Lo que quiero compartir aquí es lo que la “VARICELA” me enseñó.

A mis 28 años la varicela me atacó durísimo. Comezón incontrolable, fiebres muy altas y mucho dolor muscular. No me aguantaba ni un segundo más. Ya no podía conmigo misma hasta que Jor buscó en internet y descubrió que el “AVENA” es buenísima para la piel.

Investigué y saqué mi propia receta. La usé para bañarme durante la varicela y llevo usando esta receta como jabón. La recomiendo mucho.

Limpia mejor que el jabón porque no altera nuestro PH y tampoco irrita o reseca nuestra piel (por cierto la piel es el órgano más grande que tenemos) muy al contrario la humecta, la suaviza y alivia cualquier irritación, zarpullido o picazón.

INGREDIENTES:
*Una taza chica
*Avena
*Un calcetín viejo
*Una licuadora o moulinex

INSTRUCCIONES:
1.- Licua una taza chica de avena hasta dejar el avena hecha polvo. La licuadora debe estar bien seca para que pueda quedarte el avena hecha harina.
2.- Ese polvo de avena o harina de avena, lo vacías en un calcetín.
3.- Anuda el calcetín para que no se salga el harina de avena.
4.- Úsalo como jabón durante tu baño y báñate como regularmente lo haces. Ya sea que prefieras tallar fuertemente o te acariciar tu cuerpo, según te guste más, exprime esporádicamente el calcetín para que se vierta su leche sobre ti, la leche humectará tu piel y la dejara suave y tersa.

5.- Enjuágate bien y seca tu cuerpo suavemente dando pequeños golpecitos en todo tu cuerpo con la toalla.

* PARA EL CABELLO: Puedes dejar remojando el calcetín en un recipiente para que el avena suelte su leche y esa leche puedes usarla en tu cabello después de lavarlo. Una vez que te hayas lavado tu cabello, vacía la leche sobre él y frótalo para esparcirlo bien. Date un rico masaje en la cabeza y luego enjuaga con abundante agua. El cabello se humectará y quedará más suave y brilloso.

*Ese mismo calcetín te puede durar 2 o 3 baños. Cámbialo cuando  sientas que el calcetín ya no suelta leche y su consistencia ya no sea babosa o gelatinosa.

*Si tienes tina puedes dejar flotando el calcetín, pronto el agua de la tina estará toda blanca como si fuera leche, sumérgete en la tina y disfruta de un baño para diosas. Acaríciate con el calcetín y disfruta té. Con el avena dentro del calcetón sólo tendrás que vaciar la tina  no tendrás ningún problema para lavarla.

Espero mi experiencia te sirva de algo. Cualquier duda puedes comentar el post y yo inmediatamente te responderé.

Disfrutando de su cuerpo se despide de ustedes. MAR ^^

martes, 29 de abril de 2014

YOGA




He estado practicando eso de levantarme a las 8 am. Quizá no lo saben pero me pueden dar las 2 o 3 de la tarde y yo seguir tranquilamente dormida. Ahora eso de levantarme temprano se está volviendo un hábito que me encanta porque me da tiempo de tomarme el tiempo. Según mi ciclo circadiano las 9 am es la mejor hora para el deporte pues aumenta la secreción de testosterona. Así que a las 9 hago yoga y la verdad es que soy muy feliz.

Bueno, volviendo al punto por lo que decidí escribir esto es porque un lunes, después de despedir a mi prima Chumali (el domingo anterior al lunes en el aeropuerto, porque se regresaba a canada. Lugar donde vive.) mientras hacía yoga, después de una hora de haber empezado mi práctica, comencé a disolverme. Era como si mi cuerpo fuera de arena y mi figura o mi ser se desmoronara bonito. Se fundía con lo demás que también era de arena. Creo que más bien me sentía yo de polvo porque era algo muy finito, de una consistencia minúscula que juntita me formaba pero en ese momento me disolvía. 

Seguía en mi asana respirando y sin darme cuenta, de pronto como si estuviera soñando. Exacto esa era la sensación, como si hubiera empezado a soñar y sin más ni más ya estaba en la casa de mi prima en Canadá. Fui a recostarme a su lado. Ella estaba en su cama y yo me acosté junto a ella. La abracé y le dije

-todo estará bien. Te amo y siempre que me necesites aquí estaré. No existe el tiempo ni la separación. La distancia es sólo una ilusión y yo estaré contigo abrazándote siempre que te haga falta.

Mientras tanto seguía en la misma asana respirando. Cosa que tengo bien clara porque en cuanto tomé consciencia de dónde estaba y de lo que estaba haciendo ( Canada, abrazando a mi prima) abrí los ojos y seguía aquí. En mi casa, sobre mi mat de yoga verde y en la misma asana.

Seguía respirando y como si fuera despertando muy lentamente me senté en flor de loto y comencé a meditar ahí. Mi mente trataba de recapitular y entender lo que había pasado.

Un viaje astral???

Lo único que puedo es compartir la experiencia que 9 días después casi logro repetir. Sin intención alguna de hacerlo, cabe aclarar.

Estaba como acostumbro últimamente haciendo yoga a las 9 y cacho de la mañana, a media práctica y de pronto sentí a Analía. Vieja amiga con la que viví un tiempo y con quien empecé a practicar yoga diariamente. Gracias a ella sé lo que hoy sé de esta disciplina. Gracias a sus enseñanzas sobreviví a una depresión. Gracias a su compañía crecí mucho y ahora la sentía como si estuviera a mi lado o yo al lado de ella. No lo sé, pero ahí, le decía lo mucho que le agradecía por todo lo compartido y vivido. El cariño infinito que sentía por ella. Mi amor y mi gratitud que no se habían terminado con nuestra amistad. Le expresaba de alguna manera que ni siquiera estaba segura de que nuestra amistad se hubiera terminado. De lo que sí estaba segura es que nuestra relación se había transformado pero para mí seguía existiendo.

No puedo decir que se lo dije con palabras. Sólo sé que se lo dije. Sólo sabía que estábamos cerca y juntas como hace más de 5 años y se lo decía o se lo comunicaba. Se lo expresaba de alguna manera.

No sé que sea lo que me esté pasando pero es hermoso y lo disfruto. No busco definir mis experiencias, sólo compartirlas. No quiero explicaciones de nada, quiero seguir creciendo y aprendiendo. Viviendo y compartiendo. Perdonando y agradeciendo.

domingo, 6 de abril de 2014

Mis 29 vuelas al sol


 
Tengo 29 vueltas a mi sol. Este año son ya 29 de esta vida. Ahora sí puedo decirles que siento que he madurado. He crecido. Hoy soy una mujer. Una grande. En años anteriores ya me sabía mujer. Descubrí cuando tenía 23 años que había crecido cuando deje de decir no sé.

Que quieres estudiar? No sé.
Que quieres hacer saliendo de la escuela? No sé.
Cómo quieres liberar tu servicio social? No sé.
Qué quieres comer hoy? No sé.
Quieres tener hijos? No sé.

La verdad es que me encanta crecer y festejo con mucha alegría cada año cumplido y vivido, pero este año en especial la madurez la he sentido en cada poro de mi cuerpo. En esa cana que me descubrí del lado izquierdo. Esa fiesta de la que me costo tres días recuperarme y en esas respuestas que se transformaron de un no sé a…

Quieres tener hijos? Sí, uno, pero no ahora. Todavía soy muy egoísta como para dedicarle tanto de mi vida a otro ser. Quizá en cinco años.
Qué vas a hacer después de titularte? Quiero estudiar psicoterapia corporal.
Qué quieres comer? Se me antoja mucho comer sushi o un huarache en el centro.


Siento la madurez cuando me despierto feliz de pensar en mis tareas por cumplir para el día de hoy. Me duermo tranquila después de cerrar la agenda y tener claro los planes del día y las metas a alcanzar. Hoy para mí, ser una mujer significa responsabilidad. Entrega. Acuerdos. Felicidad. Ser yo. Darme. Entre muchas otras cosas. Algunas indefinibles.

Cuando era más pequeña las responsabilidades me agobiaban. Las odiaba. Me rebelaba ante ellas y las saboteaba cada vez que podía. Me ponían de malas y me pesaban. A mis 29 años, que no sé si sean muchos o pocos. Simplemente son mis  29 y son todo para mí. A esta edad puedo decir que tengo a una gran ñoña adentro de mí. Esa que a veces se asomaba pero mi rebelde sin causa la apachurraba para que no saliera muy seguido a arruinarnos la diversión. Pues ahora me parece sumamente divertido regar mis plantitas. Me encanta dejarles la arena limpia a los gatitos. Disfruto tremendamente irme a dormir temprano y dormir bien para despertar con energía. Amo tomarme el tiempo en las mañanas para despertar, besar al hombre que amo, tomarme un té mientras leo los periódicos y revisar mi correo después de tomar mi lección de inglés. 

A los 29 años soy una mujer feliz de cumplir con sus responsabilidades. Muy comprometida. Trabajando día a día para ser mejor, corregiendo sus errores. aprendiendo las lecciones de la vida y escuchando a las personas que me rodena.

Tengo muchas cosas que agradecer a mis 29 años. Le agradezco a la vida por tenerme aquí  vivita y coleando después de fuertes enfermedades, grandes retos de salud y lecciones que hoy me hacen ser quien soy. Gracias a mis padres por haberme enseñado a ser libre, a ser autosuficiente, por enseñarme a ser tan independiente. Me enseñaron a preocuparme por el otro y a ser feliz a lado de las personas que amo. Gracias a mi hermano por enseñarme lo fuerte que soy, por ser mi motivación, mi inspirción. Gracias a la familia que ha estado a mi lado, celebrando mis triunfos, acompañándome en los fracasos, compartiendo la mesa, inspirando alegrías. Enriqueciéndonos a cada instante en cada momento. Gracias a mis amigos que son mi familia escogida. Gracias a mis hermanos y hermanas de vida. Compañeros de camino con los que hemos decidido estar cerca y vamos compartiendo experiencias y que tanto me han enseñado, apoyado y acompañado. Gracias a mi compañero de cama, de sueños, de vida, de casa, de sexo y de amor. Gracias a todos los que me han dado y a los que me he dado. Gracias por esa reciprocidad que hoy a estos 29 años me doy cuenta que ha sido mucha y que ha sido lo que ha tenido que ser porque no podría haber sido de otra forma. Feliz de haber recorrido 29 vueltas al sol y seguir caminando por mis 29 años de ser:

Martha Itzel Guadalupe Espinosa Trejo. Mujer. Piscis. Mexicana. Artista. Bailarina. Actriz. Maestra. Coreógrafa. Egresada del INBA. 1.58 m. 49 kg. Ascendente géminis. Rata con compañero de camino caballo. Mano entonada azul. Cabello rizado y castaño oscuro. Ojos aceitunados. Alegre. Trabajadora. Optimista. Sumamente sensible. Romántica. Explosiva. Compañera y amiga.