viernes, 15 de agosto de 2014

Mariposas

A todas las bailarinas, hermanas, amigas, cómplices, compañeras y más. A todas ustedes mujeres hermosas que le dieron vida a mis emociones, pies a mis pensamientos, danza a mis miedos y salida a todo lo que tengo dentro. Gracias.
               
Gracias  por tomarme de la mano y no soltarme. Gracias por compartir este camino. Gracias por poner su corazón, su alma y su cuerpo en estas palabras.

Gracias por bailar estas letras, danzar con todo lo que son y hacer suyos estos mares de emociones que nos movieron como olas que llevan y traen en un constante devaneo y un permanente fluir. Fluimos y bailamos. Danzamos y nos compenetramos.

Paso a paso. Oración tras oración, danza por danza. En cada palabra estaban ustedes. Entregadas a cada instante. En cada movimiento su alma completa se develaba. En cada melodía su cuerpo vibraba. Lloramos a veces. Reímos mucho y nos confesamos todo el tiempo.

Karina con toda su energía, toda su entrega. Apasionada. Entera. Guerrera de pies a cabeza. Abriste tu corazón y adoptaste cada emoción transformándola en algo tuyo. Tan tuyo que bailaste hermoso. Tan tuya la danza que te mostraste toda. Gracias por  la fuerza que me diste. Gracias por leerme, aconsejarme, asesorarme y acompañarme. Gracias por no soltarme. Fuiste honesta en cada momento. Tu sinceridad me ayudo, me guió para no perderme ensimismada y sumergida en mí. Gracias por lo concreta que eres y por tu claridad que fueron parte fundamental para mí y para el proyecto.

Olaya tu juventud, tus risas, tus ganas de aprender y crecer. Siempre tan dispuesta. Tan ansiosa de conocer y ser más grande. Más fuerte. Más artista. Más mujer. Descubrí que te he heredado mis danzas en cada clase. Te he compartido mis pensamientos en cada plática. Te concedí mis cualidades y te otorgué mis suspensiones de alguna forma mágica. Hemos caminado hombro a hombro desde hace más de  5 años, y en cada año nos hemos hecho cada vez más una parte de la otra. Te veo danzar y es como si me viera a mí misma. Adoptaste de manera extraordinaria mis movimientos como si nos hubiéramos mimetizado en algún momento de estas coreografías que son nuestras vidas. Gracias por embeberte todas las expresiones de este baile en el que nos complementamos. Nos consagramos y alcanzamos la complicidad en una expresión tan artística como lo es la danza. Gracias por ofrecerme esa oportunidad que yo  tomé y  abracé como te abrazo a ti. Con todo mi amor. Gracias.

Jazmín, eres una mujer con todo el futuro por delante. Decidas lo que decidas recuerda que en esta vida lo menos que puedes hacer es tus sueños realidad. Deseo que seas feliz y sigas siéndolo haciendo lo que tú decidas hacer. En este caso nos tocó compartir la danza y te digo que es un arte hermoso. Es un oficio que alegra el corazón y calma la mente. Nadie te puede decir si eres o no una bailarina porque eso sólo lo decidirás tú. No permitas que nadie trunque tus sueños y si decides seguir el camino de la danza te deseo fuerza. Voluntad es lo que más se necesita en este arte en el que nunca se descansa. Tus lágrimas de felicidad al final de la función me dejaron más que llena, agradecida, feliz, satisfecha y segura de que esto que hago vale la pena. Gracias por enseñarme lo valiosa y hermosa que es mi profesión y lo importante de mi labor en esta vida. Sigue adelante.

Itzuri para ti no tengo muchas palabras. En esto momento sólo tengo amor. Estoy tan agradecida con la vida por cruzar nuestros caminos. Desde el primer momento me enamoré de ti. De tu corazón tan abierto a la vida. De tus ojos maravillados por  la danza. De tu fuerza incomparable y tu hermoso pensar. Te amo como mujer, como amiga, como hermana, como compañera, como cómplice, como bailarina, como  ser humano, como todo lo que eres y lo que somos juntas. Sentí miedo en muchos momentos del proceso. Temía que desertaras. No quería que a mitad del camino claudicaras. Mi pesadilla era que nos soltáramos. Te tomé como pude. Con todas mis fuerzas. No quería dejarte y aún que a veces eso me agotaba al final valió la pena. Lo volvería hacer y lo estoy haciendo. Te tomo de las manos de nuevo. Te abrazo y no te suelto. Sostuviste todos mis hilos cuando sin fuerza yo colgaba y pendía ya de uno sólo, el último. Los tomaste todos y me salvaste. Me diste fuerza, ánimos. Me diste tu compañía. Tu complicidad. Gracias por estar aquí. Por seguir.Por soñar.

Con todas eternamente agradecida y con muchos sueños por delante para nosotras, para estas danzas en las que nos encontramos. Muchos planes y trabajo para que esto que sembramos dé frutos.

Por mi parte les digo gracias. Tienen todo mi amor y agradecimiento. En mí tienen a una amiga y una compañera para la vida. Para las aventuras y los viajes de esta vida en la que nos encontramos. 

Yo seguiré trabajando para que esto reditúe  y podamos seguir creciendo y bailando. Riendo y llorando. Abrazándonos y danzando. 

En esta vida como en las otras nos encontramos y nos amamos. Nos acompañamos y en eso estamos. Venga brujitas de mi aquelarre. Venga guerreras imparables. Muchos sueños nos esperan.



miércoles, 6 de agosto de 2014

Su ausencia

 
Me hunde. Me inunda. Me vacía. Me hace falta. Me sorprende el dolor tan grande que puede causar una ausencia. Su ausencia. La más grande. Un vacío en el que voy cayendo sin tener de que asirme.  Lo busco. Quiero ver sus ojos. Busco sus manos para tomarlas con las mías, entrelazarlas. Entrelazarnos. Sus piernas con las mías. Busco su olor. Lo tengo dentro. Es mío. Su sabor y su esencia están aprisionadas dentro de mí. Lo siento. Lo saboreo. Quizá es por eso que me hace tanta falta su cuerpo. Su boca. So compañía. Sus bromas. Sus quejas. Ahora lo extraño todo. Lo que no me gustaba. De lo que tanto me quejaba. Me hace falta él. Así como es. Así lo aprendí a amar. Así lo conocí y lo acepté. Así me enamoré. Me enamoró. Me dio todo su amor y ha dejado un hueco infinito. Imposible de llenar. Imposible de continuar  así. Sin él. Con su ausencia. Con ese dolor que es tan grande como mi amor por él. Ahora lo sé. Siempre lo amaré. Lo llegué a amar como nunca había amado a nadie. Conocí la inmensidad en sus brazos. Y ahora. Cómo me sostengo. De qué me agarro. Me siento sola. Tengo miedo.  

lunes, 4 de agosto de 2014

Ansiedad


Ella sube rápido, a veces torpe por el ansia de llegar arriba. Se tropieza, cae y se levanta de nuevo para seguir subiendo. Cuando llega al final se da cuenta de que no sabe para qué subió. No encuentra lo que buscaba. Ni si quiera sabe qué buscaba. Algo busca pero no sabe qué es. Algo necesita pero no logra aclararse. Su cuerpo se sostiene gracias a las paredes que enmarcan la escalera. Quiere correr. Quiere gritar. Quiere salir. Quiere subir. Quizá bajar. Sí, más bien quiere bajar. Mientras baja su cuerpo se azota de una pared a otra. Sigue bajando pero cuando llega al final no sabe para qué bajó. Se rasca, se alborota el cabello y se sienta. Inmediatamente se para. Se estruje todo el cuerpo sin saber qué hacer. Se vuelve a sentar. Ahí sentada se toma la cabeza. Se jala los cabellos. Se sigue rascando. Pareciera que se hace daño. Se levanta abruptamente y vuelve a subir. Sube corriendo. A mitad de la escalera se detiene. Una mano apoyada en la pared la sostiene. Ya no tiene fuerza. Su cuerpo se ve endeble. Ella luce escuálida, lánguida. Respira y sigue subiendo. Lentamente. Sube arrastrando los pies. Sus manos caen hasta los escalones y sube muy lentamente apoyada de sus cuatro extremidades. Sigue subiendo. Cuando llega al final se detiene y se logra quedar parada sin ayuda de ninguna pared y de ningún escalón. Sólo ella. Ahí. Sóla.

domingo, 3 de agosto de 2014

Llorando

Hoy lloro hasta por el ombligo. Llora mi cabello que es así de largo por él. Lloran mis pies que caminaban junto a él. Lloran mis hombros sobre los que se recargaba. Llora mi piel. Lloro toda yo y no sana este dolor.

No quiero que mi madre me vea llorar. No quiero que mi hermano me vea llorar. Por dentro lloro. Mi garganta se aprieta tanto que no salen palabras, sonidos, nada. Mis ojos explotan lágrimas. Revientan. Pero sigo respirando profundo para que no me vean llorar.

Quisiera tener alas para salir volando y que mis lágrimas sean lluvia. Porque aquí ya se estan encharcando y se hace lodo. Siento que el lodo me traga.

Quisiera tener tu pecho para llorar ahí y dejarte todo mojado. Llorar sobre tus piernas. Entre tus brazos. Quisiera tenerte cerca y olerte todo. Quisiera...

martes, 29 de julio de 2014

LA TITULADA


Hoy  retome un par de blogs que sigo de dos hermosas mujeres con las que me encuentro en sus letras y me han inspirado y recordado lo abandonados que tengo mis blogs.

Hoy escribo aquí, motivada por lo que estoy viviendo.

Hermoso lugar en el que me encuentro. Un lugar que me hace temblar de miedo pero por otro lado me ayuda a respirar profundamente y llenarme de ilusión.

Por fin… CHACA CHA CHAN (redoble de tambores) “YA ME TITULÉ”

YA!!! Por fin!!! Y nada me llena más de paz. La conocí o reconocí después de tanto tiempo de no encontrarla en ningún lado. Me abandono y se escapó como su sombra a Peter Pan. Así la busqué y la perseguí haciendo yoga, tomándome un café con mis amigos, viendo una película, pasando un domingo con la familia, dormida hasta las 3 de la tarde y no encontraba mi paz por ningún lado.

Ya me titulé y en automático entró en mí. Se apoderó de mí ser. Hoy lo habita y yo le doy un hermoso espacio dentro de mí. La abrazo. Creo que incluso la contagio. Amo la paz que hoy habita en mí. La paz que me inunda, me llena y me satisface.

Estoy en un punto en el que quiero decidir qué hacer de mi vida. Hacia dónde quiero dirigirla. Veo un cúmulo de opciones, caminos, rutas y sueños que quiero, puedo y otros que debo seguir pero, quiero abandonar mis ideas. Esas rutas que traza la familia y te dicen para donde ir. Quiero abandonar el itinerario e inventarme uno nuevo.

Quiero soltar, dejar, vaciarme y así comenzar. Como en año nuevo y su hermosa sensación cíclica de poder empezar. Me encanta esa energía colectiva de iniciar un nuevo año y una nueva vida, nueva casa, nuevos propósitos. Eso que podríamos hacer con cada amanecer, cada inicio de semana o cada principio de mes. Eso que podríamos decidir y empezar ya. Eso quiero hacer ahora.

Hoy tengo la oportunidad y la tomo con toda consciencia de dar los pasos que quiero hacia donde yo decida. Me siento lista para planear mi vida ya sin preceptos sociales que me digan, estudia, termina tu carrera, ahora trabaja, cásate, ten hijos, bla bla bla.

Ahora estoy aquí, consciente, entera, entregada y decidida a hacer de mi vida lo que yo quiera. Tengo la oportunidad y la tomo. Así que… A VOLAR!!!


jueves, 12 de junio de 2014

Acabo de tener mi primer accidente en bici.


 

Venía bajando por la calle de Altavista (San Ángel) y el chofer de un microbús me aventó su tremendo camión lleno de pasajeros. Como si cerrarme el camino le fuera ayudar a tenerla "más grande". La verdad es que no sé qué pase por la mente de esos automovilistas y choferes de camiones que nos avientan el coche y nos cierran el camino. No entiendo qué placer les da amedrentar al ciclista pero, en fin. Vino por alrededor de 400 metros molestándome el camión cuando vi un tope más adelante y pensé

-Para pasar el tope, tendrá que frenar, en ese momento lo alcanzo me pongo del lado de la puerta del chofer y le pido respeto porque haaaaaaaaaaaa!!! –

En eso andaba cuando de pronto... paz!!! zaz!!! pum!!! haaa!!!

El camión se paró antes del tope no para pasar el tope con cuidado, noooooo!!! Por supuesto que no!!! Eso no hacen los camiones, ellos se pasan los topes como si trajeran abordo costales de harina y los brincan sin importarles que sus pasajeros salgan volando.

 El camión se paró para bajar a una pasajera. No se orilló, nooooo ¿Para qué? Que se baje como pueda. El chofer lleva mucha prisa porque tiene que llegar al metro viveros para poder regresar y así volver a bajar y dar no sé cuántas vueltas pero mi pregunta es

¿Cuál es el problema que impide al  microbús orillarse para bajar pasaje?

No lo sé, pero bajó  a  su pasajera (mujer joven de veinte y tantos años), la mujer sin fijarse en nada!!! Descendió del camión y mientras tanto yo bajaba con mi bici a una buena velocidad porque altavista es una bajada bastante pronunciada y se toma buena velocidad. En ese momento nos encontramos y nos estampamos. Chocamos horrible. Le pegué bastante fuerte con mi bici a la mujer al punto de abollarse mi canasta.

Yo frené con todo, más la bajada y la velocidad  provocó, sumado al impacto, que saliera volando por encima de la bici rodando en el piso  y levantándome inmediatamente preocupada por la muchacha para ver cómo estaba.

Confesó que ella es ciclista y que ya me había visto porque el camión se me venía cerrando el paso  y pensó en fijarse al bajar, pero precisa y justamente al momento de ir descendiendo de su transporte… “Se le olvido”. Esas fueron sus palabras. Entonces no se fijó y nos estampamos.

Responsables 3

1.       Chofer de microbús por no orillarse y amedrentar al ciclista.

2.        Mujer que permite que la bajen donde sea y no voltea a los lados antes de descender de su transporte.

3.       La ciclista que en lugar de tomar las placas del microbús para luego reportarlo trató de  alcanzarlo y no tuvo cuidado.

domingo, 18 de mayo de 2014

UN JABÓN NATURAL





Hay muchos hábitos en mi vida que  tengo inconscientemente. La mayoría los he heredado de mi madre, mi padre, mis abuelos, mis tíos, primos, etc. Otros me los heredó la sociedad, la religión, la escuela, la humanidad. Afortunadamente están los que he ido cambiando y me he ido formando con total decisión, en pleno uso de mi consciencia y con todo el gusto y las ganas de crecer y ser mejor. En el peor de los casos he tenido hábitos por cuestiones de salud que de una u otra forma las lecciones y enseñanzas de la vida me han ayudado a cambiar.

Por cuestiones de salud he tenido que modificar mi alimentación, he dejado muchas cosas que me gustan y otras que por suerte no extraño para nada. Por ideología y valores he dejado de consumir muchos alimentos que son delicioso pero que prefiero evitar. Hoy, a mis 29 años soy otra. Una mujer muy diferente a la mujer de 18 años que dejó su casa buscando ser libre.

Hoy disfruto mucho comer mi medicina y que mi medicina sea mi alimento. Seguir la dieta según mi tipo de sangre me ha transformado la vida, pero de eso les hablaré después vale la pena un gran post para eso. Lo que quiero compartir aquí es lo que la “VARICELA” me enseñó.

A mis 28 años la varicela me atacó durísimo. Comezón incontrolable, fiebres muy altas y mucho dolor muscular. No me aguantaba ni un segundo más. Ya no podía conmigo misma hasta que Jor buscó en internet y descubrió que el “AVENA” es buenísima para la piel.

Investigué y saqué mi propia receta. La usé para bañarme durante la varicela y llevo usando esta receta como jabón. La recomiendo mucho.

Limpia mejor que el jabón porque no altera nuestro PH y tampoco irrita o reseca nuestra piel (por cierto la piel es el órgano más grande que tenemos) muy al contrario la humecta, la suaviza y alivia cualquier irritación, zarpullido o picazón.

INGREDIENTES:
*Una taza chica
*Avena
*Un calcetín viejo
*Una licuadora o moulinex

INSTRUCCIONES:
1.- Licua una taza chica de avena hasta dejar el avena hecha polvo. La licuadora debe estar bien seca para que pueda quedarte el avena hecha harina.
2.- Ese polvo de avena o harina de avena, lo vacías en un calcetín.
3.- Anuda el calcetín para que no se salga el harina de avena.
4.- Úsalo como jabón durante tu baño y báñate como regularmente lo haces. Ya sea que prefieras tallar fuertemente o te acariciar tu cuerpo, según te guste más, exprime esporádicamente el calcetín para que se vierta su leche sobre ti, la leche humectará tu piel y la dejara suave y tersa.

5.- Enjuágate bien y seca tu cuerpo suavemente dando pequeños golpecitos en todo tu cuerpo con la toalla.

* PARA EL CABELLO: Puedes dejar remojando el calcetín en un recipiente para que el avena suelte su leche y esa leche puedes usarla en tu cabello después de lavarlo. Una vez que te hayas lavado tu cabello, vacía la leche sobre él y frótalo para esparcirlo bien. Date un rico masaje en la cabeza y luego enjuaga con abundante agua. El cabello se humectará y quedará más suave y brilloso.

*Ese mismo calcetín te puede durar 2 o 3 baños. Cámbialo cuando  sientas que el calcetín ya no suelta leche y su consistencia ya no sea babosa o gelatinosa.

*Si tienes tina puedes dejar flotando el calcetín, pronto el agua de la tina estará toda blanca como si fuera leche, sumérgete en la tina y disfruta de un baño para diosas. Acaríciate con el calcetín y disfruta té. Con el avena dentro del calcetón sólo tendrás que vaciar la tina  no tendrás ningún problema para lavarla.

Espero mi experiencia te sirva de algo. Cualquier duda puedes comentar el post y yo inmediatamente te responderé.

Disfrutando de su cuerpo se despide de ustedes. MAR ^^